De cabinas y glosarios

Inicio » clientes » Cuando el cliente se convierte en tu pareja

Cuando el cliente se convierte en tu pareja

Hace días que estoy absorbida por mi trabajo, me levanto con peticiones de traducciones y me acuesto con encargos entregados. Ya casi se ha convertido en rutina acceder a mis emails por la mañana y encontrarme el encargo del día (o los encargos del día), y todos vienen de la misma persona.
La verdad es que repaso mis últimos meses y no puedo sino felicitarme por mi suerte, hace semanas tenía que matarme a buscar trabajo y ahora se me haría extraño despertar y no encontrar en mi bandeja de entrada el encargo del día. He tenido suerte de encontrar un buen cliente, sí, pero, tal vez ese trato preferencial que me ha dado desde el principio haya sido el detonante de mi casi exclusividad.

 
Y no debería quejarme, todo lo contrario. Sin embargo, no deja de preocuparme el hecho de comenzar a percibir que he tenido que rechazar algunos otros encargos por responder a los encargos del susodicho cliente y, me da mi en la nariz, que esa casi exclusividad podría ser un arma de doble filo. Porque, desgraciadamente, en esta vida nadie es insustituible.
Nuestra relación se ha convertido casi en una relación de pareja (hablando en términos profesionales) y confieso que lo echo de menos el día que no tengo noticias de él. También hace más de dos semanas que descuido la actualización del blog (con la reflexión correspondiente y el ordenamiento de ideas) y que dejo de lado noticias, eventos y hasta webinarios importantes. He caído en la llamada “comodidad del traductor” y he dejado de lado lo más importante: “la visibilidad profesional y el marketing”.

 
¿Es grave doctor?
Bueno, aún es pronto para dar un diagnóstico, ya que todavía os estáis conociendo. Es cierto que hay mucha química entre vosotros, pero en una profesión “tan promiscua” como la vuestra, una excesiva fidelidad podría cerrarte muchas puertas. Date tiempo, por suerte te has dado cuenta a tiempo. No creo que sea necesaria una terapia de pareja, pero deberías dejarle claro de la manera más adecuada posible que tú también necesitas de tu propio espacio, salir con otras personas, buscar trabajo más allá de la comodidad que da saber que el grifo está abierto (en sentido figurado), ya que estancarte podría haceros caer en la rutina y provocarte una sensación de estancamiento que a la larga te perjudicará.

 
Ya, pero, ¿por dónde empiezo?
Buena pregunta. Lo dejaremos para la próxima sesión, después de haber reflexionado con calma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Localización y contacto

955095642

Sígueme en Twitter

A %d blogueros les gusta esto: