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Mi primer gran encargo

Esta semana he estado algo ausente (por no decir totalmente perdida) porque por fin y después de mucho insistir he recibido mi primer gran encargo como autónoma, si bien podría llamarlo mi primer gran sufrimiento.

Han sido 82 folios con letritas pequeñitas y muchos pies de fotos de máquinas de las que no había oído hablar en mi vida durante una larga semana impregnada de múltiples intentos de suicidos y cabezazos repetidos contra la pantalla del ordenador con el fin de expandir mis neuronas.

El tema a simple vista no parecía nada que no hubiera hecho ya (productos farmacéuticos), pero el corderito escondía un lobo del que, de haberlo visto venir, con gusto habría salido corriendo (máquinas vanguardistas con los últimos avances en ingeniería, maquinaria industrial y algunos principios de ingeniería química/electrónica metidos en un gran saco junto con técnicas de marketing mal puntuadas y de vocabulario ciertamente limitado).

He dado lo mejor de mi (y de los expertos a los que he acosado durante toda la semana) y creo que el producto final ha sido decente. Tal vez el cliente crea que se puede mejorar (todos los encargos se pueden mejorar), pero mi intención ha sido en todo momento facilitarle el trabajo al destinatario del texto y creo que haber optado en ocasiones por la funcionalidad en vez de la literalidad está ciertamente justificado.

Después de tanto sufrimiento creo que lo mínimo que puedo hacer por la humanidad es subir el glosario, fruto de mis investigaciones terminológicas, al blog (dentro de unos días cuando lo adecente un poco subiré un enlace) para que si alguien, alguna vez, se encuentra con una temática tan horripilante no tenga por qué salir corriendo.

Ahora que lo pienso no ha sido tan horrible, simplemente es que a veces me apavoro cuando me enfrento a temas sobre los que nadie ha publicado antes en español y tengo que andar sobre arenas movedizas en cuanto a vocabulario y terminología.

De todas formas ya está hecho y como dijo un ponente en una charla sobre traducción y adaptación literaria sobre lo que pensamos cuando entregamos una traducción que acabamos de hacer: “la traducción, con seguridad, podría estar mejor; pero de lo que no cabe ninguna duda es de que podría estar infinitamente peor”

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